¿Qué puedes hacer, que no estés haciendo y que, si lo hicieras regularmente, representaría una tremenda diferencia positiva en tu vida personal y profesional?

 

¿Cuál es el motivo de no hacerlo?

  

Tener éxito profesional incluye vivir una vida equilibrada, ese equilibrio es avanzar en una carrera sin dejar que interfiera en el bienestar de las relaciones personales. 

El avance realmente valioso no promueve el descuido del plano personal. 

El éxito rotundo en un solo aspecto se anula con el fracaso total en el otro. 

Es necesario fijar un rumbo, definir propósitos, evaluar y establecer prioridades para lograr ese equilibrio razonable. 

Probablemente un elemento esencial para lograr ese delicado equilibrio es “el enfoque” que permite concentrarse y dar dirección a la tarea y a la función que se realiza en el momento que se está realizando. 

En ocasiones el error es buscar el equilibrio asignando un porcentaje a cada área: 50% Profesional 50% Personal y quizás el equilibrio se logra en la intensidad del 100% a cada área, mientras se lleva a cabo: 100%  con la pareja, 100% al compartir con los hijos  y 100% profesional mientras se trabaja.

 

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