Primero sentimos y luego pensamos

Todo comienza cuando recibimos estímulos, a través de los cinco sentidos, constantemente, éstos se filtran en nuestro cerebro y éste contrasta con su base de datos de carencias, si éstas están relacionadas con él.

Si existe una carencia, se convierte en necesidad, si el estímulo que recibimos es suficientemente fuerte, amplifica la necesidad, para buscar en la base de datos de de experiencias, donde re revisa dónde en el pasado fueron satisfechas esas necesidades.

Todo este proceso interno de nuestro cerebro es la percepción de los estímulos que recibimos y si la percepción es positiva y se amplifica la necesidad, se convierte en deseo, o lo mismo, se convierte en una posibilidad de atraer a un cliente a nuestro producto.

Las motivaciones van ligadas a la búsqueda de emociones, por eso es importante, conocer las sensaciones que experimentan nuestros clientes cuando visitan nuestro Restaurante para amplificarlas y crear valor entorno a nuestros servicios.

Debemos emocionar y comunicar con inteligencia nuestro producto, para que el cliente lo perciba como un estímulo positivo y luego se transforme en una compra.

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